Control
- Pavel Palenzuela
- 5 sept 2022
- 4 Min. de lectura
Febrero 25, 2022

Estaba por escribir sobre esto desde hace ya unos meses pero, como de costumbre, no aparece el tiempo libre.
Vivimos tiempos diferentes, pero hay cosas que nunca cambian. El poder, el dinero y el placer siguen conduciendo a la humanidad como desde hace miles de años, y la mayoría de la gente reduce solo a eso su existencia. Por supuesto, con sus consecuencias.
El asunto del poder es ya de por sí complicado, quienes lo tienen no quieren perder sus privilegios, y eso hace que hagan de todo para permanecer ahí. Es por este motivo que algunas naciones (después de muchas guerras civiles, dictaduras, etc.) decidieron repartirlo, para que toque a menos, y así lograr que el destino de todos no dependa de uno solo -o de unos pocos.
Con el paso del tiempo estos países se convirtieron en democracias consolidadas, incentivaron el emprendimiento privado y crearon sociedades con alto estado de bienestar. Otros muchos lo intentaron, sin éxito, casi siempre plagados por la corrupción, esa vieja pandemia latinoamericana.
Y es que al final todos los poderes quieren controlar de cierta manera. Mientras los comunistas te quitan todo y después te dicen que están regalando para que les estés eternamente agradecido, los capitalistas te invitan a que te lo ganes tú, con tu sudor, y no le ponen techo a tu progreso, y después te lo cobran en impuestos. Cierto es que no son sociedades perfectas, pero cualquiera que sepa un tin de historia (o haya viajado un poco) puede ver que los capitalismos han traído mucho más progreso al mundo que los socialismos.
Pero el cuento de izquierdas o derechas -capitalismo o comunismo- ya es viejo. Hoy, a 30 años de la caída de la URSS y el bloque socialista sigue habiendo dos bandos enfrentados. Pero entonces ¿por qué la cosa no acaba de arreglarse?¿Cuáles son esas diferencias irreconciliables?
Es bastante sencillo. En el mundo hay países que respetan el derecho individual de cada ciudadano a decidir su futuro, y otros que no. Mientras unos pueden escoger sus líderes cada cierto tiempo, en otros el poder está concentrado en una sola persona, o en un pequeño grupo, que pretenden tenerlo para siempre.
Y esos son -a grandes rasgos- los bandos de hoy.
Mientras Europa, Estados Unidos, Canadá, Australia, etc. tienen democracias bien establecidas, con elecciones cada 4 o 5 años; China, Rusia, y todos sus estados satélites (Irán, Venezuela, Nicaragua, Cuba, y todos los “-tan” de Asia Central) tienen líderes totalitarios que suprimen la libertad de expresión, manifestación y prensa; persiguen y encarcelan opositores y mantienen un estricto control en sus poblaciones.
Es simple, en estos países asumen que la gente es idiota y que es mejor que ellos (el grupito en el poder) decidan por todos. Y con ese cuento de “nosotros lo hacemos mejor” condenan a naciones enteras a penurias, escasez y -en el mejor de los casos- falta de libertades.
Y vamos a hacer algunas aclaraciones aquí. Rusia es un país con economía capitalista, y China también; con el pequeño detalle de que en Rusia los dueños de todas las grandes industrias son los amiguitos de Putin, y en China algunos de los pesos pesados del partido comunista son multimillonarios. Sí señores, el viejo cuento del socialismo que reparte a partes iguales para todos es una absoluta mentira, lo ha sido siempre.
Pero qué le vamos a hacer, mientras siga habiendo gente que admire y apoye a sujetos egoístas que hacen todo por sus coj… tendremos que lidiar con estas cosas.
En los últimos días hemos visto cómo Rusia invade Ucrania con el pretexto de “desmilitarizar y desnazificar” el país. Y para lograrlo han enviado a un tercio de su fuerza militar al más puro estilo de la Wehrmacht hitleriana, que paradójico. El pretexto que han usado para esto es que Ucrania aspira a ser miembro de la OTAN, y saben que la cuestión del Donbás se les complicaría si esto sucede. Pero saben qué? Ese cuento es más largo…
Rusia lleva años financiando a los grupos separatistas pro-rusos en Ucrania y comprando sus afectos dándoles pasaportes rusos y beneficios sociales. Gracias a Rusia, Donetsk y Lugansk son hoy dos repúblicas populares al estilo del viejo comunismo soviético, con economías destruídas y persecución a opositores, periodistas, etc. Y claro, Putin se siente con el derecho de declarar esas dos regiones ucranianas como parte de la Federación Rusa. Es como que ahora Cuba decidiera anexarse Miami y Uruguay, porque están llenas de cubanos. No tiene mucho sentido, verdad?
He visto muchas opiniones y posturas respecto a este tema. Cada cual es libre de defender lo que le parezca, por supuesto, pero creo es importante escuchar a todas las partes y sobre todo saber los objetivos que cada cual tiene con sus acciones. Zelenskyy (el presidente ucraniano) está intentando defender la soberanía de su país, y como es lógico ve que pertenecer a la OTAN le da una tremenda garantía (ya tuvo una mala con Crimea en 2014), y Putin es un dictador que gobierna con mano fuerte su país, empoderando una oligarquía que los sostiene, y reprimiendo a opositores y periodistas. Creo que la gente de bien no tiene que pensar mucho de que lado está.
Ojalá acabe pronto esta pesadilla para los ucranianos. Ojalá acabe también la nuestra.




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